El Inspector Malanga se encontraba en la casa del señor Peralta, escuchando explicar cómo lo habían secuestrado los ladrones cuando llegó a abrir el banco donde era subgerente. - Me obligaron a abrir la caja fuerte y les di el dinero. Después me hicieron conducir hasta mi casa desde el banco. Pensaban robar en mi casa también - explicó el señor Peralta. - Cuénteme cómo pudo escapar, señor Peralta - dijo el Inspector Malanga. - Estábamos yendo hacia mi casa desde el banco. Uno de los secuestradores había metido el dinero que había sacado de la bolsa de caudales del banco en una bolsa de papel. Después tiró la bolsa del banco por la ventana. Dos cuadras después nos detuvimos ante una luz roja. El hombre estaba mirando el dinero, y aproveché la oportunidad. Abrí la puerta, salté fuera del coche, y corrí. Corrí hasta la casa más cercana, y me dejaron entrar. Por suerte, los secuestradores no me siguieron. Se alejaron en el auto. - Recorramos de nuevo la ruta al banco y veamos si podemos encontrar alguna clave - dijo el Inspector. Dejaron la casa en el auto del Inspector - De repente, Peralta gritó: - ¡Ahí está! ¡La bolsa de dinero vacía! Se detuvieron, alzaron la bolsa del banco vacía y siguieron hacia el banco. En unos minutos llegaron a un semáforo. - Aquí es donde escapé -dijo Peralta. - Pues, no le creo nada -dijo el Inspector. ¿Cuál es el problema?
jueves, 31 de enero de 2008
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